No existe un solo horario correcto para un lugar de trabajo. Un estudio tranquilo de seis personas y una oficina concurrida de cuarenta con clientes necesitan atención muy distinta, y pagar cobertura diaria que no necesita es tan costoso como limpiar de menos un espacio de uso intenso.
Empiece con tres preguntas
- ¿Cuántas personas usan el espacio en un día normal?
- ¿Entran clientes o público?
- ¿Se prepara o se come comida en escritorios y en la cocina compartida?
Frecuencias que suelen funcionar
- Menos de 10 personas, sin visitas: una o dos veces por semana, con prioridad en cocina y baños
- 10–30 personas: tres visitas por semana, con revisión diaria de baños y cocina si se prepara comida
- Más de 30 personas o atención al público: limpieza diaria fuera del horario laboral
- Cualquier tamaño con baño compartido: nunca menos de tres veces por semana
Qué dejar en un ciclo aparte
Algunas tareas no pertenecen a la ronda diaria. Ventanas interiores, limpieza de alfombras, desempolvado en altura, sillas y tapicería e interiores de electrodomésticos se manejan mejor de forma mensual o trimestral, lo que mantiene la visita rutinaria rápida y el costo predecible.
Cuéntenos cuántas personas son y cómo se usa el espacio, y le propondremos un horario con el alcance y el precio acordados desde el inicio.